El candidato a la presidencia francesa del Partido Socialista (PS), François Hollande, afirmó este domingo que “los pueblos de Europa miran a Francia” de cara a los comicios del próximo 6 de mayo, debido a que los resultados también son importantes para la Unión Europea (UE).
Durante su última rueda de prensa de campaña en París (capital francesa), aseguró que hay “muchos líderes europeos que están cambiando de parecer en función de lo que sucede” porque “nunca un escrutinio había sido tan decisivo para Francia, pero también para la reforma de la Unión Europea”.
El aspirante socialista, que en su programa de gobierno insiste en su deseo negociador del tratado europeo sobre el equilibrio financiero, subrayó que “la austeridad no puede ser el horizonte insuperable de los pueblos”.
Resaltó que su mensaje de confianza, de recuperación, justicia, crecimiento y futuro, va más allá de Europa y que támbién esta siendo escuchado en África y América Latina. En tal sentido, añadió que su victoria sería “una muy buena noticia para las democracias y una terrible noticia para los dictadores”.
Hollande hizo referencia, en respuesta a su contendor que aspira a la reelección de la presidencia, Nicolas Sarkozy, sobre el ejemplo negativo que suele utilizar en la figura de España.
Apuntó que “el candidato saliente en 2009 y 2010 nos decía que (José Luis Rodríguez) Zapatero era el modelo que había que seguir. Ahora es la referencia más negativa”. Al respecto, aseguró que Sarkozy agita el mensaje del miedo, no para defender a los ciudadanos, “sino por miedo a abandonar el poder”.
En la víspera, François Hollande anticipó una ola de despidos tras la segunda vuelta electoral, pero prometió que no se quedará cruzado de brazos ante esta situación que calificó como “remanente de las políticas del actual jefe de Gobierno”.
Indicó que la decisión ha surgido a petición del propio Nicolas Sarkozy, pero “los sindicato están al tanto. No será nuestra victoria la que active esos planes (...) Vamos a decir a estas compañías que no aceptaremos esta situación sin reaccionar”.
El candidato socialistas, según el último boletín oficial, ganó el pasado 22 de abril la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Francia con el 27,72 por ciento de los votos, seguido de Sarcozy, con el 26, 63 por ciento. El próximo 6 de mayo ambos aspirantes se disputarán en segunda vuelta la jefatura del Estado.